martes, 7 de mayo de 2019

Las hermanas Brontë

En 1847 se publicó Jane Eyre, la autoría de la obra estaba a nombre de Currer Bell, un seudónimo literario que ocultaba la identidad de quien había escrito una de las mejores novelas románticas de la literatura inglesa. Luego se supo que la escritora era Charlotte Brontë con el seudónimo de Jane Eyre, un éxito literario que hou en día es considerado un clásico de la literatura. Emily y Anne, las dos hermanas de Charlotte, también tuvieron que recurrir a seudónimos para publicar sus obras: Cumbres borrascosas y Agnes Grey. Entre 1820 y 1855, en ese edificio discreto ocurrió un hecho excepcional: allí vivieron y crearon sus obras, escondidas del mundo, tres mujeres geniales, las hermanas Brontë.
leían cualquier cosa; poemas de Byron o las novelas de Walter Scott, los clásicos, y también sesudas revistas de literatura y hasta los diarios de Londres, con aquellos complejos asuntos políticos tan poco adecuados para unas muchachas y sobre los que luego ellas se atrevían a expresar sus propias opiniones.Y para colmo, desde muy pequeñas, escribían sin cesar, quién sabía qué, tal vez poemas e historias semejantes a las que leían en los libros, cosas de guerreros y doncellas seducidas y sangrientas batallas. Cosas que podía permitirse Branwell, el varón, pero no unas jovencitas que debían dar ejemplo tan sólo de piedad y virtudes domésticas.




En septiembre de 1848, devorado por el alcoholismo y la drogadicción, moría Branwell, con tan solotreinte y un años. Emily no logró recuperarse de la pérdida de ese hermano al que había cuidado con devoción y debilitada por una veloz tuberculosis, murió en diciembre, a los treinta años. Tan sólo cinco meses después, en mayo de 1849, fallecía también Anne, destruída por la misma enfermedad maldita. Sin la compañía adorada de sus hermanas, Charlotte siguió como pudo adelante. Dio finalmente a conocer la verdadera identidad de los hermanos Bell. Continúo escribiendo- publicó en total cuatro novelas- y, como si el destino hubiera querido ser un poco clemente con ella después de tanto dolor, pudo disfrutar del éxito y del respeto de muchos escitores.


Laura Albert

Laura Albert, la escritora que durante años se escondió bajo la firma de J.T. Leory, un nombre que se convirtió en Estados Unidos en escritor de culto tras la publicación en 1999 de su primera y celebrada novela, Sarah. La obra era una historia de ficción sobre abusos a un menor supuestamente inspirada en la vida del propio Leroy, quien decía ser hijo de una prostituta y que a su vez acabó siendo chapero, con adicciones varias y una vida miserable de la que pude redimirse gracias precisamente a la literatura. "J.T. Leroy era mi bombona de oxígeno. Si me lo quitan, me muero".
Ésta fue de las más dramáticas declaraciones que hizo Albert durante un juicio breve pero intenso en el que también quedó claro que esta escritora, nacida en Brooklyn y madre de un hijo, tiene un pasado tan terrible y una mente tan frágil como los que construyó.






Sufrió abusos sexuales desde los tres años, su madre la internó en un manicomio con 14 años, algo que su progenitora corroboró con remordimientos y entre lágrimas frente al juez. Vivió entre punkies adictos a la heroína en Nueva York y practicó múltiples acentos como operadora de líneas calientes en San Francisco.


Incapaz de comunicarse con el mundo exterior siendo Laura, empezó a llamar a líneas de ayuda psicológica adoptando múltiples personalidades. Ahí nació Jeremiah, quien después acabaría convirtiéndose en J.T. Leroy, a quien construyó un dramático pasado que incluía sexo, sida y heroína, ingredientes con morbo suficiente para aumentar su éxito literario. Ya como J.T. entabló amistad telefónica con decenas de escritores. A todos les dijo que un psiquiatra le había recomendado expurgar sus demonios escribiendo. Todos le apoyaron y le ayudaron a abrirse camino en la industria editorial. 




La productora de cine Antidote International Films compró los derechos para llevar Sarah al cine, pero a finales de 2005 se descubría que J.T. Leroy, cuya supuesta timidez le hacía esconderse detrás de unas gafas y una peluca y conceder sus entrevistas por teléfono o e-mail, en realidad nunca existió. Quien se paseaba con aire andrógino posando siempre silencioso entre famosos como Winona Ryder, Courtney Love o Marilyn Manson era, en realidad, Savannah Knoop, hermanastra del hoy ex compañero de Laura Albert. Y el pasado escabroso de J.T. Leroy y los tres libros publicados bajo su nombre (Sarah, El corazón es mentiroso y El final de Harold, los tres editados también en España) eran, simplemente, ficciones literarias nacidas en la imaginación de Albert, de 41 años. 

lunes, 25 de febrero de 2019

Judith Leyster




La pintora del Siglo de Oro neerlandés, Judith Leyster (1609-1660), fue reconocida como talento poco común en su Haarlem natal. A los 24 años, ya había ingresado en el prestigioso gremio de pintores de la ciudad. Pero debido a años de atribución errónea, su nombre permaneció en gran medida desconocido hasta finales del siglo XIX.

Judith Leyster nació en Haarlem, en los Países Bajos. Era la octava hija de un cervecero y el nombre de la familia "Leyster" fue tomado de la fábrica de cerveza de su padre, llamada "Ley-ster" o "estrella guía".
Leyster se unió al gremio de pintores de Haarlem en 1633, siendo una de las dos únicas pintoras que lo hicieron en todo el siglo XVII. Leyster dirigía su propio estudio y tenía sus propios aprendices y estudiantes.
La carrera artística en solitario de Leyster fue tristemente efímera. En 1636, se casó con su compañero artista de Haarlem Jan Miense Molenaer y la pintura dio paso a los hijos y las responsabilidades domésticas. Leyster dejó de pintar con su propio nombre, pero probablemente contribuyó a las obras que se realizaban en el estudio de su marido.

Compañía Feliz, 1630 de Judith Leyster (1609-1660, Netherlands) | Reproducciones De Calidad Del Museo | WahooArt.comDespués de su muerte en 1660, Leyster desapareció del registro histórico artístico. Sus obras quedaron sin atribuir o fueron atribuidas a Molenaer (su marido) o a Hals, a pesar de la firma distintiva de Leyster, que presentaba sus iniciales y una estrella, un inteligente juego con su apellido.
No fue sino hasta finales del siglo XIX cuando el talento de Leyster finalmente comenzó a ser reconocido. En 1893 se descubrió que Compañía feliz, una pintura atribuida durante mucho tiempo a Frans Hals, era obra de Leyster: sus iniciales se encontraron debajo de una falsa firma de Hals.

'Compañía feliz' - Judith Leyster - 1630

jueves, 31 de enero de 2019

Mary Wollstonecraft



Mary nació el 27 de Abril del año 1759, en Spitalfields, Inglaterra.


Hace tres siglos atrás hablar, o siquiera dejar entrever la posibilidad de igualdad social y ante la ley entre hombres y mujeres era una utopía de algunas mujeres, y muy especialmente de una, Mary Wollstonecraft, una autora y filósofa de origen inglés, quien a pesar de haber escrito pocas novelas como consecuencia de su temprana muerte, supo sentar las bases de un movimiento, el feminista, que tres siglos después triunfaría en su propósito de reconocer la igualdad entre hombres y mujeres y la sigue recordando.


Desde muy joven, Wollstonecraft, se perfiló como una auténtica defensora de los derechos de las mujeres, era frecuente que ayudase a su madre frente a discusiones con su padre, o a alguna de sus hermanas frente a situaciones de abuso por parte de los hombres con los que estaban vinculadas.
Mary, decidió dedicarse de lleno a su pasión: escribir a favor del reconocimiento social y jurídico de las mujeres


Su principal obra escrita y que sentaría las bases del movimiento feminista fue Reivindicación de los Derechos de la Mujer.

Mary Shelley



Me llevé una grata sorpresa al descubrir que quien escribió el famoso libro de "Frankenstein" fue una mujer. 
Mary Shelley nació en Londres en el año 1797 como Mary Wollstonecraft Godwin, La escritora que cargó con el peso de la muerte de su madre toda la vida y que se apoyó en aquel trauma para pasar de ser la hija de Godwin a convertirse en nombre propio.

Fue narradora, dramaturga, ensayista y filósofa, biógrafa británica. Al momento de escribir “Frankenstein” contaba con solo 18 años de edad. El monstruo de Frankenstein es un personaje de ficción. Se trata de un ser creado a partir de partes diferentes de cadáveres, al cual es otorgada la vida por Víctor Frankenstein (su creador) durante un experimento. Es una novela gótica que se subtitula El moderno Prometeo, surgiendo de esta manera la principal fuente de su inspiración, considerada la primera obra de ciencia ficción de la historia. También editó y promocionó las obras de su esposo, el poeta romántico y filósofo Percy Bysshe Shelley.

Hasta la década de 1970, Mary Shelley fue principalmente reconocida por sus esfuerzos para publicar las obras de Percy Shelley y por su novela Frankenstein , la cual sigue siendo ampliamente leída y ha inspirado varias adaptaciones en cine y teatro. Recientemente, los historiadores han comenzado a estudiar más detalladamente los logros de Mary Shelley. Los eruditos han mostrado un interés creciente en su producción literaria. 

Los estudios de sus trabajos menos conocidos, como el libro de viajes Caminantes en Alemania e Italia (1844) y sus artículos biográficos incluido en la obra de Dionysius Lardner Cabinet Cyclopaedia (1829-46) apoyan el punto de vista de que Mary Shelley continúo siendo una política radical a lo largo de su vida. Las obras de Mary Shelley a menudo argumentan que cooperación y la compasión, particularmente las practicadas por las mujeres en sus familias, son la formas de reformar a la sociedad civil. 



martes, 22 de enero de 2019

Fumiko Negishi



La artista nipona presenta en Valencia una exposición con cerca de 20 obras, muy lejos del arte pop que hizo de manera oculta durante más de una década. Más de diez años, cuatro horas a diario, pasando de lo abstracto a lo concreto. Fumiko Negishi entraba en el estudio de Antonio de Felipe para poner en limpio sobre el lienzo las ideas que le encargaba su empleador.

Yo prefiero refugiarme en el arte. Para mí la obra es un acto terapéutico  Un hombre pinta a una mujer. Hasta aquí, lo normal: las mujeres han sido educadas para ser miradas, no para ser protagonistas. En los manuales de Historia del Arte ellas no pintan hombres, ni tienen permitido ser más que musas. Y como tales, invisibles, objetos. Pasado borrado, futuro por escribir  Y a pesar de todo, su nombre desapareció de las colecciones reales y cuando se inaugura el Museo del Prado, en 1819, sus retratos fueron expuestos como lienzos de los pintores de cámara del rey, Alonso Sánchez Coello y Juan Pantoja de la Cruz. Mujeres para ser miradas, no para mirar. Casi dos siglos después, sigue sin aclararse su autoría en los cuadros que pasaron a ser de hombres. En el Prado hay tres retratos de ella y uno en duda. Aunque quién sabe si ese silencio no le ha arrebatado otras obras. “Ojalá Fumiko tenga suerte en el juicio y caiga con un juez sensible, que muestre interés en estos temas”, cuenta la autora de la investigación sobre el caso de la demanda de la pintora japonesa a Antonio de Felipe, “el Warhol español”. Tal y como cuenta la autora nipona a este periódico, la primera parte de la jornada laboral la pasaba en el taller, ejecutando las ideas y órdenes que le encargaba De Felipe. Por la tarde, en su casa, se dedicaba a su trabajo personal otras tantas horas, la pintura abstracta de inspiración en Tàpies. Así durante 20 años hasta que fue despedida, a los pocos meses de tener un contrato que reconocía su labor. “Las mujeres pintoras han trabajado siempre en condiciones muy difíciles”,
 Vivieron “apartadas durante mucho tiempo de los mejores centros de enseñanza artística, sometidas a las presiones de una sociedad que nunca las vio con buenos ojos, obligadas a compatibilizar su trabajo con sus deberes como esposas, madres o hijas y a veces, incluso, condenadas a trabajar con peores materiales porque se les pagaba menos que a los hombres” Las mujeres han estado en talleres, trabajando para los maestros, sin reconocerles la autoría, mientras los discípulos crecían y eran reconocidos por su labor. No es verdad que las mujeres no existieron en la historia de la pintura: fueron menos que los hombres, pero más de las que aparecen en el canon. Anuladas en los círculos académicos, vetadas para triunfar y disfrutar de la independencia, salvo si fueran ricas. El resto, tenía que trabajar, atender a las tareas domésticas y pintar los cuadros de su marido o su maestro.


FUMIKO NEGISHI
https://www.youtube.com/watch?v=tYpFBL9TqO8

 

Yvonne Madelaine Brill





La ingeniera aeroespacial Yvonne Madelaine Brill (1924-2013) nació un 30 de diciembre. Licenciada en matemáticas por la University of Manito (1945) y Máster en física química por la University of Southern California (1951), gracias a su trabajo pionero, los cohetes y satélites de comunicación comercial trabajan de manera más eficiente. Patentó un sistema de propulsión con hidracina que mantiene a un satélite en una órbita geoestacionaria fija durante más tiempo que otros métodos y con una carga útil mayor. Su trabajo en la gestión de sistema de propulsión permitió recopilar en 1973 información detallada sobre la termosfera de la Tierra por primera vez.
El trabajo de Brill en los sistemas de propulsión por satélite dio lugar a una serie de desarrollos significativos. Desarrolló el concepto de un nuevo motor de cohete, el hidrazina resitjoet , y propuso el uso de un único propulsor debido al valor y la simplicidad que proporcionaría. Su invención dio como resultado no solo un mayor rendimiento del motor, sino también una mayor confiabilidad del sistema de propulsión. La reducción en los requisitos de peso del propelente permitió aumentar la capacidad de carga útil o prolongar la vida útil de la misión. 
Brill inventó el sistema de propulsión por resistencia a hidrazina en 1967, por lo que posee la patente estadounidense n. ° 3.807.657. Su invento se convirtió en un estándar en la industria y se ha traducido en millones de dólares de ingresos adicionales para los propietarios de satélites de comunicaciones comerciales. 
Brill contribuyó a los sistemas de propulsión de tiros, el primer satélite meteorológico; Nova, una serie de diseños de cohetes que se utilizaron en las misiones lunares estadounidenses; Explerer 32, el primer satélite de la atmósfera superior; y el Observador de Marte , que en 1992 casi entró en una órbita de Marte antes de perder la comunicación con la Tierra